El Periódico de la Psicología

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Llevo unos días sin escribir. Estoy viviendo una situación repleta de cambios, necesito asimilarlos para poder despejar la reaparición de fantasmas disfrazados de razones, con un ego soberbio pero con muy poca conciencia de utilidad o eficacia. Algunos, me preguntan si estoy bien, obviamente respondo que sí, aunque el autoanálisis obsesivo me está minando un poco las fuerzas.

En este momento, me doy cuenta que casi toda persona ajena a mí, tiene un manual de funcionamiento que resulta, cuando menos la hostia, pues les explica de manera clara y precisa como actuarían si fueran yo, además de otorgarles una autoridad magnánima para discernir lo que está bien de lo que está mal. Por supuesto, ayer que era Sant Jordi decidí ir en búsqueda de esta "obra maestra" de la literatura de autoayuda, quise recordar el titulo porque el autor segurísimo, es anónimo.  Me vino a la mente: "Mientras yo me dignifico, tú me culpas, el vecino no me perdona y yo no entiendo nada" Lo rebusqué, pensé que no me costaría nada encontrarlo, pero para mi sorpresa, no constaba en ninguna parte.

No me hagáis mucho caso, quizás no le dediqué el suficiente ímpetu. Otra opción es que tenga como "target" la gente, aparentemente, normal o que en mi dispersión lo confundiera con el título de una futurible película de Almodóvar. ¿Pero si todo el mundo parece tenerlo todo tan comparado, el manual, tiene que estar en alguna parte, verdad? ¡Ya entiendo qué sucedió! Si recapacito, haciendo un poco de autocrítica, yo no termino de encajar con este público potencial repleto de sabiduría popular y aparentemente cabal, los libreros se dieron cuenta y me negaron su adquisición. Tuvo que ser eso...

No soy "común" y lo sé; a veces puedo ser divertida pero con un plus extra de cinismo no apto para todos los públicos, como habéis podido comprobar. Tiendo a ser mucho más sensible que otras personas. Me atormentan los múltiples significados, las insinuaciones y la autoconsciencia. El auto-análisis intensivo, la autocrítica y la incapacidad de reconocer que tengo límites, me desaniman. (Párrafo, inspirado en la American Association for Gifted Children, 1978, p. 9).

Por todos estos motivos, me exasperan vocablos con una clara connotación reduccionista acuñados en el cristianismo como: bueno, malo, digno, perdonado...y que alguno de vosotros sin pedirlo me estáis regalando en un continuo bombardeo. Me molestan porque no los puedo entender pues en el contexto dónde los dibujáis, para mí carecen de significado. El otro día, por poner un ejemplo, una persona me preguntó si con la escritura intentaba dignificar mi sufrimiento. Me sentó fatal...me sonó a insinuación redentora paternalista. Reflexioné sobre el tema y llegué a la conclusión que para mí la dignidad se engrandece con el amor propio, la aceptación y el autocuidado. Ya no me rijo por la excelencia o los galones que nos otorga la sociedad. La búsqueda de nuestro reconocimiento, como la del amor en otro ser, se puede convertir en una peregrinación hacia ninguna parte, una pérdida de libertad individual a favor del colectivo. Por lo tanto, no quiero que nadie me dignifique, me perdone o me entienda más allá de lo que pueda hacerlo yo, conmigo misma.  

Voy a simplificar, porqué se tiene que simplificar si se quiere llegar a alguna parte. Las personas con superdotación, tema que quería empezar a introducir, no analizamos las cosas de la misma forma que los demás, no por tener más capacidad somos más funcionales, al contrario, estamos en lucha continua y nuestro mundo interior es tan rico como insufrible. Desafortunadamente, somos la única excepción que quiere ser como todos los demás. Si me quieres insultar no me harás daño con una palabra malsonante me "incordiarás más" con un uso "ilegítimo" del lenguaje. Y sí, me estoy colmando de etiquetas ahora que soy capaz de despojarme de ellas, cada vez que hablo de mí sin temor al cómo lo hago, las mil y una máscaras con las que he convivido durante toda mi vida para ser aceptada, se las va llevando el viento. ETT

El autoconocimiento y el desarrollo personal son difíciles para la mayoría de las personas. Normalmente requiere mucho coraje y perseverancia.

Abraham Maslow

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Una setmana per conèixer la producció i l´alimentació ecològiques, del 19 al 27 d´octubre de 2019.

La Setmana Bio per l´alimentació ecològica és un esdeveniment en el que es celebran tot un conjunt d´activitats per tot el territori català, amb l´objectiu comú de proporcionar i donar a conèixer la producció i alimentació ecològiques entre la població. 

El programa d´activitats serà molt variat i la seva proposta i organització anirà a càrrec de qualsevol persona o entitat interessada en aquest objectiu.

Les activitats que conformen el programa de la Setmana Bio per l´alimentació ecològica estan agrupades en 5 families:

Visites a operadors ecològicsEls pagesos, ramadersi elaboradors de productes ecológics obren les portes de las seves explotacions i instalacions/obradors on podreu conèixer in situ la seva feina i què són i com s´obtenen els productes  que ells produeixen o elaboren.

Activitats comercials: Els comerços i punts de venda dels productes ecològics us oferiran activitats relacionades amb els seus productes en el marc del seu establiment, com ara presentacions, promocions, tastos i altres.

Activitas de divulgació; : Conjunt d´activitats pensades per donar a conèixer el sistema de producciò ecoògic i la qualitat d´aquets aliments, així com qualsevol altra tema relacionat. Podem trobar-hi tallers, jornades, espais dedicats a la producció ecològica dins les biblioteques, passis de documentals, etc.

Restauració i gastronomia: Per conèixer l´aliment ecològic, res millor que consumir-lo directamente en un restaurant o arran d´una activitat gastronòmica, con ara un taller de cuina o show cooking.

Activitats a l´escola: La Setmana Bio a l´escola es la festa anual de la producció i l´alimentació dels centres educatius de Catalunya.

Les activitas de la Setmana Bio per l´alimentació ecològica les organitzen els propis protagonistes del sector que estiguin interessats a donar a conèixer les seves activitats i/o productes. Així, les activitats poden ser organitzades per operadors ecològics, entitas i organitzacions interessades, administracions locals, biblioteques, restaurants, minoristes, grans superficies, etc.

Qualsevol persona interessada en conèixer la producció i l´alimentació ecològica pot participar de les activitats ofertadas a la Setmana Bio per l´alimentació ecològica. 

 

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Desde los diez años vengo sufriendo padecimientos psicosomáticos-emocionales y eso me ha permitido desarrollar una fina sensibilidad cuando estoy delante de alguna persona. Con apenas escucharla y observarla, percibo intuitivamente si padece de algún trastorno psíquico. Eso me produce, a veces, un sufrimiento que muchas veces me llevo a casa, necesitando un tiempo para recuperarme. Lo achaco a un exceso de empatía lo que me hace ver claramente que hasta lo que se llama virtud se puede convertir en un defecto perjudicial.

Casi toda mi vida me la he pasado tomando psicofarmacos que, por supuesto, no solo no me han curado sino que me han convertido en un drogadicto legal, con la consiguiente retahíla de efectos secundarios desagradables. He hecho lo imposible por dejar de ingerirlos y no he podido. Cierto es que disminuyen o eliminan algunos síntomas pero, con el tiempo, el cuerpo se acostumbra, por lo que hay que cambiar de principio activo. Así que llevo este asunto con dignidad y mucha paciencia.

La psiquiatría me ha estafado y me ha engañado. No voy contra los psiquiatras. Ellos hacen lo que pueden. No estoy contra los psicofarmacos; si se usan en casos muy concretos, esporádicos y durante un breve tiempo, para atajar crisis psíquicas aterradoras donde los delirios, el pánico, la ansiedad extrema, las alucinaciones y la agresividad campan a sus anchas. El problema que tenemos actualmente es que hay un exceso de sobre-diagnostico con su correspondiente sobre-medicación.

Lo que si funciona es la psicoterapia y puedo dar fe de ello; aunque en mi caso y debido a la antigüedad de mis trastornos, me ha costado muchísimo tiempo lograr una recuperación parcial.

He buscado soluciones por todas partes: leyendo libros, asistiendo a talleres, estudiando, aprendiendo de personas que han aparecido en mi vida. Me he percatado de que gran parte de las "enfermedades mentales" tienen su origen en la infancia, en los primeros años de vida, pero este es un tema muy largo para desarrollarlo ahora.

Perdonar el preámbulo. En verdad, lo que deseo es compartir una herramienta que he practicado y me ha funcionado, pero que yo aconsejo se utilice solo en caso de padecer neurosis. No debe utilizarse si se padece esquizofrenia.

Buscando con persistencia, encontré un ejercicio que a mi me ha proporcionado paz y tranquilidad. No es una práctica basada en la reflexión o en la autogestión, se basa en la toma de conciencia del presente; de las percepciones y del propio cuerpo, tratando de aminorar el parloteo mental constante que nos acompaña a todas partes.

Se necesita un espacio donde poder practicar, como mínimo, un par de veces al día. No hace falta mucho tiempo, con cinco o diez minutos cada vez, es suficiente. No debe haber ruido, ni nada o nadie que pueda molestar. Hay que sentarse en una silla durante un minuto y con los ojos abiertos mirar la habitación y sus objetos. Seguidamente cerrar los ojos y hacer tres respiraciones lentas y profundas. A continuación dirigir la conciencia y la atención al cuerpo empezando por los pies y terminando por la cabeza. Una vez hecho esto, hay que poner la atención en la respiración. Hay que sentir, solo sentir. Vendrán imágenes y pensamientos. Se deben dejar pasar y tratar de no implicarse emocionalmente. Como si se estuviera viendo una película. Lógicamente como la atención no puede estar en dos sitios a la vez, se retirará de la respiración. Hay que volver a ella, no hay que tener prisa, ni querer hacer el ejercicio de forma perfecta. Se trata de "controlar" esas manifestaciones internas de tipo visual y verbal. Con práctica y tiempo se logra, y uno queda anclado en la respiración, lo que produce una gran paz. Se vuelven a hacer tres respiraciones profundas y lentamente se abren los ojos. Con esto basta. Los efectos se notan muy pronto.

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Ahora mismo, frente al papel, repensando el significado que puede tener para nosotros la locura, me hago las siguientes preguntas: ¿que hace   que las personas locas no puedan desvincularse de su propia locura? ¿Es porque esta está instaurada en nosotros dando forma a aquellas   patologías descritas por la psiquiatría biológica? ¿podemos establecer una total correspondencia entre locura y género femenino, la consciencia   transexual y el orgullo de raza? ¿Que tipo de correspondencias resultarían más interesantes?, ¿aquellas de carácter biográfico?

 Para contestar a estas preguntas comenzaré con la siguiente reflexión: ¿podemos reducir lo mental a lo neurológico? Considero que nuestro   sistema neurológico es una instancia en relación con la instancia mental, pero muchos somos conscientes de que, de la misma manera la   economía es irreducible a la física, la psicología no puede reducirse a la actividad de nuestro cerebro. Podemos establecer ciertas correlaciones   entre lo bioquímico y nuestros comportamientos, pero el estudio de nuestra vida vivida puede ser mucho más amplio y rico desde una   perspectiva psicológica y filosófica, que neurológica. El hecho de que empleamos conceptos, en definitiva, un lenguaje diferente cuando   describimos lo mental a cuanto describimos lo cerebral, nos hace pensar en la susceptible divergencia identitíva entre ambas instancias.

 Desde un punto de vista mental, biográfico, psicológico, y sin obviar que la mente emerge de la actividad neuronal, aunque es mucho más que   esta, la locura no se puede explicar como patología, sino como una determinada experiencia, en este caso dolorosa o traumática. Sin atender a   lo biográfico no nos podemos hacer una idea inteligible de lo que es la locura. La psiquiatría biológica existe, actualmente, gracias a la relación de los estudios neurológicos con la evidencia de los distintos comportamientos. Pero la evidencia nos hace constatar la presencia de tal o cual comportamiento, mas no nos proporciona información sobre la naturaleza de los mismos. Es decir, parte de supuestos fisicistas (no mentales) y de la captación sensible de los hechos observados para configurar su "ciencia".

Ahora bien, de la misma manera que no podemos reducir lo psicológico a lo neurológico, escatimaremos mucho conocimiento si reducimos la vida humana a lo psicológico y no tenemos en cuenta el contexto (lo social) en el que se produce. Es en el seno de las relaciones, de lo social, donde aparecen el concepto de género, el de la transexualidad y el orgullo racial. Y ahora toca explicar esto que acabo de decir.

El hecho de que existan diferencias biológicas entre los seres humanos, las cuales determinan, entre otras cosas, que unos puedan dar a luz y otros no, no determinan inexorablemente los roles que habitualmente han sido asignados discriminadamente a hombres y a mujeres. Son los roles asignados los que van a posibilitar el concepto de género entre los seres humanos. Y no el hecho de que unos puedan parir y otros no. El menor volumen de los músculos en las mujeres de forma habitual, se debe a que ciertos trabajos han sido dados tradicionalmente a hombres y otros a mujeres. La superior fortaleza tradicional del hombre sobre la mujer es lo que ha permitido que, finalmente, la mujer acabara sometida al hombre. Por tanto, la desigualdad entre hombres y mujeres nace por una diferencia física que en realidad no es natural, sino cultural.

Pero, aunque esto es importante, adonde quiero llegar es a que, el orgullo de la mujer, vivido desde el feminismo para tratar de conseguir la igualdad entre hombres y mujeres, nace, por tanto, por cuestiones culturales, que son las que han generado la inequidad. Y sin entrar en el problema de la naturaleza de la transexualidad ni de la racialidad, el orgullo del colectivo transexual, y los de las razas minoritarias se originan por medio de un mecanismo similar. Todos estos orgullos nacen dadas las injusticias, la opresión y la discriminación hacia estos colectivos. En relación a esto quiero afirmar una cosa muy importante; si las diferencias aparentes (que estereotipan) entre hombres y mujeres, blancos y negros ...fueran dadas por la naturaleza, la felicidad de estos colectivos desfavorecidos pasaría por la aceptación de dicha naturaleza. Sin embargo, esto no sucede porque el origen de la inequidad humana es cultural.

En base a lo dicho anteriormente, el orgullo loco no tendría sentido si la locura tuviera un carácter biológico o fuera una enfermedad, ya que sería un problema de índole natural y la solución pasaría por la aceptación de esa condición. Aún así cabría la posibilidad de que se diera el siguiente argumento en contra de esta afirmación: la presencia del orgullo loco nace de la discriminación y la violencia hacia el colectivo y es esta su única razón de ser.

Sin embargo, aquellos/as que han podido dar un valor a lo mental divergente a lo cerebral y han podido ir más allá de lo evidente, habrán podido darse cuenta del origen traumático de la locura y de que el trauma tiene consecuencias drásticas sobre la autoestima y la dignidad de las personas, obstaculizando sus orgullos, es por esto que, el orgullo loco se hace necesario, del mismo modo que el orgullo feminista, el orgullo transexual y el orgullo racial, ya que los conceptos de género, de transexualidad, de raza y de enfermedad mental son constructos culturales y no entidades naturales.

 

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